Translate

lunes, 9 de julio de 2012

CITA A CIEGAS, de Mario Diament


Cuatro historias de vida afectadas por el egoísmo, la cobardía y el desamor.
Texto y fotos: Salvador Perches Galván.


Mario Diament es ensayista, periodista, dramaturgo, narrador, guionista, productor teatral y traductor literario. Nació en Buenos Aires el 17 de abril de 1942 y reside en Miami, donde es profesor asociado y director de programa de posgrado de la Escuela de Periodismo y Medios de Comunicación de la Universidad Internacional de la Florida.

Algunas de sus obras dramáticas son: Crónica de un secuestro: Interviú; Equinoccio; Tango perdido; El libro de Ruth; Esquirlas, Escenas de un secuestro; Informe sobre la banalidad del amor y Cita a ciegas.



Inspirada en Borges, con estructura borgiana, Cita a ciegas fue dirigida por Barclay Goldsmith en Estados Unidos, en inglés, la obra va a la palabra y a los conceptos vertidos en la palabra, como el encuentro y desencuentro, el destino y las emociones, lo que pudo haber sido y no es. En el 2009, y celebrando su quinta aniversario, se estrenó en nuestro país, ahora es un feliz reencuentro, como Juan Gabriel, en el mismo lugar y con la misma gente, El Círculo Teatral, Mario Diament (autor), Barclay Godsmith (director), Silvia Mariscal, Fernando Becerril, Ángeles Marín, Luis Cárdenas, Marcia Coutiño (actores), Arturo Nava (escenógrafo e iluminador), Rodney Steve (músico), María Estela Fernández (vestuarista), Leticia Olvera (asistente de dirección), Víctor Carpinteiro y Alberto Estrella (productores).

Borges trabajó mucho sobre el destino y la ilusión del tiempo y el espacio. Me asombró que, habiéndola formulado en los años 40, su noción de los mundos paralelos se convirtiese en una de las teorías preeminentes de la física actual, como la mecánica cuántica. Tampoco es casual que yo haya escrito esta obra a los 63 años: es cuando uno toma distancia suficiente para examinar su vida y cómo se ha hilvanado con otras. Y se pregunta qué habría sucedido si, en determinado momento hubiera elegido algo diferente, —acota su autor, Mario Diament, en torno a Cita a ciegas.



El escritor, “el gran ciego”, evocado por Mario Diament termina funcionando como un oráculo, cuyas teorías y relatos van a ser vividos por los demás personajes. Sus 5 personajes no tienen nombre porque sus nombres nunca aparecieron, simplemente son el ciego, el hombre, la muchacha, la psicóloga y la mujer.

Cita a Ciegas atrapa, y envuelve desde el primer momento, invitándonos a seguir con curiosidad, cada palabra, cada movimiento y cada gesto que sucede en el escenario, en esa banca que convoca a esos personajes por ¿casualidad o por causalidad, destino, fatalidad? En última instancia, lo que revela esta evocativa pieza es lo inevitable del amor.

Los diálogos son como un contrapunto en el que las palabras adquieren el valor de notas musicales y, entre estas, se da la revelación de la sorpresa. Y siguen llegando otras acompañadas de emoción y una especie de suspenso que es otro elemento básico para que la atención del espectador no decaiga.



Cita a ciegas, declaró el propio Diament: Es mi obra más romántica. Yo empecé a hacer teatro político porque en los 70 la realidad no dejaba otra opción, y luego tuve una etapa pinteriana. Esta obra tiene que ver con otro costado mío importante, con la pasión y el amor.

Varias veces premiada en los Estados Unidos, donde se estrenó en 2004, Cita a ciegas cuenta una historia en la que los acontecimientos se articulan en coincidencias sorprendentes y donde lo aleatorio irrumpe con prepotencia en medio de lo previsible. La obra tiene una impecable estructura, donde las casualidades se articulan con sobria exactitud y lo azaroso de los comportamientos cotidianos diseña destinos inimaginables.

El autor desarrolla las situaciones a través de la palabra, desafío escénico resuelto plenamente por su director Barclay Goldsmith. El compromiso histriónico está asumido con intensidad desde la dicción cuidada, hasta la respiración y la postura corporal. Recursos todos al servicio del lenguaje, un lenguaje magistral, un depurado ejemplo de excelente uso del idioma, en donde cada palabra, cada expresión está colocada justo en donde debe como soporte dramático.

En el libro coeditado por Libros de Godot y El Círculo Teatral y que forma parte de la colección de obras que se han llevado a escena en este imprescindible foro cultural, el colega y amigo Juan Hernández entrevisto al dramaturgo y de ahí extraemos algunas opiniones:

Yo considero que en cada obra que he escrito (y llevo diez) me he planteado un nuevo desafío estructural o estético. Cita a ciegas tenía  el enorme reto de ser una pieza donde la acción proviene de lo que se narra y no de lo que sucede. De modo que la experimentación consistía, sobre todo, en encontrar un lenguaje narrativo suficientemente atrapante como para acarrear el peso de la obra. Estructuralmente la obra está construida como una historia policial, donde el espectador va descubriendo las claves a medida que se desarrolla la trama.

También Diament maneja con destreza las sorpresas, convirtiéndolas en vueltas de tuerca como uno de los grandes atractivos de la obra, siempre haciendo girar las situaciones alrededor de las palabras.

Debo aclarar que siempre he considerado que la palabra es fundamental en el teatro y es mi instrumento narrativo. Pero no me propuse que Cita a ciegas fuese una obra donde se hiciese un rescate de la palabra sino que fue lo que la acción dramática demandaba. En algún momento hasta me asuste de la extensión de los parlamentos, pero eran lo que eran y no podían ser de otra manera. Declaró el autor a Juan Hernández en la citada entrevista.



Ubicada geográficamente en Buenos Aires aunque es muy universal. En Cita a ciegas el azar, el destino o la implacable lógica de las situaciones, convoca a la banca de una plaza que ocupa un viejo escritor ciego, en la que transcurre la obra, el escritor ciego, y cuatro seres cuyos caminos se funden, se confunden, misteriosa e inevitablemente, se afectan los unos a los otros. Vidas ligadas entre sí en un juego de espejos.

En este azar, sucede una humana historia de desencuentros que, en su naturaleza, aspira a la pasión pero se estrella contra el desamor, la mediocridad y la sordidez de la crónica policial. Bancos como únicos elementos generan una tensa sensación de soledad, que aumenta el desamparo de seres que sobrellevan dramáticas vivencias.

Mario Diament logra un texto de extraordinaria sugestión; con profundidades que son las del alma, y cuyas fragmentaciones instalan un acaecer que siempre es tiempo presente, multiplicación de presentes.

Barclay Goldsmith y su maravilloso equipo actoral conformado por: Fernando Becerril, Silvia Mariscal, Ángeles Marín, Luis Cárdenas y Marcia Coutiño logran una puesta en escena memorable, con un mínimo de acción, y en donde los vericuetos narrativos se van desarrollando y esclareciendo a través de un rico e impecable lenguaje.

El ciego, ese entrañable invidente que ve mucho mas que los videntes, que logra ver el presente, el pasado y el futuro de sus compañeros en escena, es el hilo que va hilvanando las historias, las presentes y las pasadas, es interpretado en forma magistral por Fernando Becerril, cada vez mas actor, ofrece una actuación memorable, plena de honestidad y de credibilidad; lo acompañan en escena la primera actriz Silvia Mariscal, a quien la madurez le ha proporcionado, mas bien enriquecido, absoluto dominio de la escena con un personaje cuyo pasado es un lastre que jamás le permitió un desarrollo pleno y cuyo presente devastador, le abre la puerta a un amor pasado, “El amor es inevitable. Tarde o temprano viene a pedirnos cuenta”  excelente la señora Mariscal.

No menos logradas las actuaciones de Ángeles Marín y de Luis Cárdenas, como una pareja que ve naufragar su matrimonio y que el azar entreteje sus peculiares historias en torno al ciego. Finalmente, la joven Marcia Coutiño completa la quinteta de histriones, y logra una muy buena interpretación. En hora buena al magnífico equipo creativo, re convocado por los también histriones y codirectores de El círculo teatral, Víctor Carpinteiro y Alberto Estrella, ambos preocupados por ofrecer atractivas alternativas teatrales en nuestra muy nutrida oferta escénica.



El teatro es de todos. ¡Asista!



¡Excelente, deje todo y corra a verla!.



Cita a ciegas de Mario Diament

Dirección: Barclay Goldsmith.

Actuación: Fernando Becerril, Silvia Mariscal, Ángeles Marín, Luis Cárdenas y Marcia Coutiño

Teatro El circulo teatral.

Veracruz 107 Col. Condesa. Tels. 553 1393 y 5553 5039
Viernes 20:30, Sábados 19 y domingo

1 comentario:

  1. Sin duda como, como lo apunta Salvador Perches Galván en este texto, es una puesta en escena extraordinaria. No se la pierdan, de verdad.

    ResponderEliminar