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lunes, 16 de julio de 2012

DESAMOR O LA FUGACIDAD, de Juan Tovar y Beatriz Novaro


Una sociedad incapaz de reconocerse y comunicarse-

Texto y fotos: Salvador Perches Galván.

Ante el peligro del aislamiento y la facilidad e irresponsabilidad de comprometerse por Facebook, en lugar de tener relaciones face to face, Iván Romo, participante de la obra Desamor o la fugacidad, montaje al cual considera un Suceso Escénico por estar conformado por dos Piezas, De Paso, escrita por Juan Tovar y Beatriz Novaro y Round de sombras, original de Carmina Narro, a pesar de estar integrada por dos piezas de diferentes autores, encuentran un complemento perfecto para establecer una temática homogénea.

Desamor o la fugacidad fue seleccionada como una de las tres ganadoras del Cuarto Rally de Teatro Independiente y reconocida con el premio a la Mejor Escenografía, además de obtener nominaciones en los rubros de Mejor Puesta en Escena, Mejor Dirección, Mejor Actriz y Mejor Actor.



En la primera historia, dos jóvenes deciden pasar la noche juntos en un hotel; sin embargo, al estar ahí sin nada que impida el contacto entre ellos, ella manifiesta miedo de vincularse con alguien mientras él no sabe cómo manejar una relación a largo plazo. Tras una serie de intentos por acercarse entre sí, afloran los miedos, los resentimientos y la ira, de modo que apenas se dan cuenta de la violencia emocional y psicológica que ejercen contra sí mismos.

La segunda historia nos muestra la intimidad de una pareja adulta que, tras la crisis que implica una ruptura, continúa ejerciendo pequeños actos de violencia mutua que paulatinamente desgasta a ambos hasta llegar a sobrepasar los límites de la integridad humana, hasta un punto en el que, la falta de salud emocional los conducirá a un final inesperado.



La puesta en escena expone una delicada problemática de los tiempos actuales: la imposibilidad para relacionarnos con el otro, la incapacidad de tener a “alguien” en la vida, la negación de establecer relaciones sentimentales profundas, prefiriendo las relaciones que no involucren compromisos.

Tal parece que la contemporánea y acelerada manera de vivir y relacionarnos, siempre a la distancia, provoca que transitemos constantemente sin la intención real de permanecer frente ni junto al otro.

Teniendo como ejes temáticos la identidad y la memoria, a partir de investigaciones realizadas desde hace un par de años, Isaac Pérez Calzada, director de la puesta en escena, señala que la sola presencia del otro “…me modifica por completo. En la medida que comprenda que me afirmo a mi mismo cuando me miro en el otro seré más generoso y encontraré la verdadera trascendencia, porque yo soy el otro”.





Y con este tema, a partir de una ficción el director muestra las consecuencias en distintos niveles: los jóvenes que prefieren relaciones fugaces, “pero no por falta de compromiso, sino debido a su incapacidad de permanecer con otra persona. Ni siquiera son consientes de sus propios miedos”. Y de una pareja aparentemente sana emocionalmente que tras insistir en lo que no tiene remedio cae en el abismo. “Porque tanto jóvenes como adultos conforman una sociedad incapaz de reconocerse y comunicarse, primero a nivel individual y luego con los demás”.

El espectáculo arranca con De Paso, donde Beatriz Novaro y Juan Tovar nos conducen al sórdido cuarto de un hotel de paso. Beatriz Novaro ha sido acreedora a reconocimientos como el Ariel al mejor guión por Lola; Mejor Guión en el Festival de Cartagena por El Jardín del Edén, Beca Rockefeller por El Jardín del Edén, entre otros.



Juan Tovar es dramaturgo, cuentista, actor, traductor, ensayista y guionista de cine. Merecedor de reconocimientos como el Premio de Cuento, La Palabra y el Hombre, 1966; Premio de Novela Primer Concurso de la Juventud, 1970, entre otros. Se inició como actor en el Teatro Universitario de Puebla.  Es autor de obras como: Manga de Clavo, Mi Querida Lulú, Extras, De paso, La madrugada, Cura y locura, Homenaje a Artaud, El destierro, Horas de gracias, Los encuentros, basada en la obra de Juan Rulfo. Ha realizado las adaptaciones de Manuscrito encontrado en Zaragoza, La marquesa de Sade y La hija de Rapaccini, basada en la versión de Octavio Paz del cuento de Nathaniel Hawthorne.


En tanto Round de sombras, nos hace participes de una cena elegante, aunque intima en el comedor de un “hogar”, la pieza es original de Carmina Narro, dramaturga, directora, cuentista, guionista y actriz, quien ha recibido los premios Bravo a la Mejor Comedia del Año, por la obra Credencial de Escritor. Premio Salvador Novo como Revelación en Dramaturgia por la obra Recuerdos de Bruces. En 2002 fue beneficiaria del Programa de Intercambio de Residencias Artísticas México–Nueva York, por parte del FONCA, The Writers Room de Nueva York y la Sociedad General de Escritores Mexicanos. Siete de sus puestas en escena han sido escritas y dirigidas por ella misma, como Julio sin agosto, por ejemplo.

Desamor o la fugacidad reflexiona acerca de la incapacidad de comprometerse emocionalmente. Dos parejas, una joven y otra adulta, muestran su temor a dar algo de sí mismos, no pueden comunicarse con el otro de manera profunda, no saben hablar de sí mismos con su pareja, no pueden manifestar sus sentimientos y emociones. Son incapaces de crear intimidad sin sexo.

Desamor o la fugacidad es un buen ejemplo del buen teatro independiente que se hace en México.

El teatro es de todos. ¡Asista!

Recomendable.

Desamor o la fugacidad. Integrada por las piezas De Paso, de Juan Tovar y Beatriz Novaro y Round de sombras, de Carmina Narro.

Dirección: Isaac Pérez Calzada.

Actuación: Iván Romo, Erika Rendón, Tsayamhall Esquivel, Zahín Serrano y Gilda Valderrábano.

Centro Cultural El Foco (Tlacotalpan 16, Col. Roma Sur). Metrobus Campeche, Metro Chilpancingo.

Funciones: viernes de julio, 19:30 horas.


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