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viernes, 3 de agosto de 2012

Entrevista BORIS SCHOEMANN


BORIS SCHOEMANN, dirige Tom en la Granja, de Michel Marc Bouchard.

Llegarle está en chino.

Texto y fotos: Salvador Perches Galván.



Luego de su exitosa temporada de estreno en el Teatro Santa Catarina de la UNAM, Tom en la granja, obra del quebequense Michel Marc Bouchard, se muda por solo 12 funciones al Teatro Sergio Magaña, del Sistema de Teatros del Gobierno del D. F., platicamos con Boris Schoemann, responsable de la puesta en escena y esta es la entrevista:




S. P. G. Boris, afortunadamente sigue este idilio artístico-creativo entre tú y Michel Marc Bouchard.

B. S. Así es, es la 4ª obra de este maravilloso autor quebequense que montamos aquí en México, empecé en el 2000 con Los endebles, o la repetición de un drama romántico, en 2001 monte El camino de los pasos peligrosos, ambas obras se presentaron en La Capilla y en distintos foros, hicieron muchas giras en toda la República Mexicana y luego en el 2003 monté La historia de la oca, que es la única obra que Michel Marc tiene para niños. Somos muy amigos y obviamente seguí leyendo todos sus textos con mucho interés y me compartió el proceso de escritura de Tom, vi como iba cambiando la obra, como iba modificándose, como el mismo autor se censuraba de chistes muy buenos, pero, ahora que ya monté la obra y que ya está el resultado, entiendo porque quitó todos esos chistes tan buenos y los quitó para que nos quedemos realmente en lo fuerte del drama que está sucediendo a Tom.

Veo una dramaturgia de una madurez absoluta, veo un autor en pleno conocimiento del escenario, del público, de los recursos dramático-cómicos dentro del teatro, por eso esta obra es tan extraña y me llamó la atención muchísimo, desde que la leí me fascinó, le dije es tu mejor obra. Difícil decir esto a alguien, porque además sus obras me fascinan, Los endebles, El camino, Las musas huérfanas, son bellísimas obras pero esta tiene un nivel de dificultad mucho mayor y eso fue lo que me atrajo. Llegarle está en chino.

S. P. G., ¿cómo cambia la percepción de la obra entre el texto y la puesta en escena, que, además, es tuya?, ¿Qué diferencias hay?

B. S. Apenas estoy descubriéndola porque no sabía cómo iba a reaccionar el público, pasado el estreno me dije: tengo razón, es una comedia negra y está montada como una comedia negra, pero no es evidente. Cuando la lees te puedes ir al melodrama, te puedes ir a la tragedia, te puedes ir a lo que quieras, a la farsa burda o a la comedia pastelosa espantosísima. Todo el final con Sara es tan divertido, pero tiene que quedar verosímil, entonces es la delgada línea en la cual estamos, que vuelve tan interesante la obra porque el público está a la expectativa de que puede pasar, podría dar un giro hacía lo negro, hacía lo cómico y no sabemos nunca en que estamos.



S. P. G. Lo sórdido también está presente, que podría conducirla a la nota roja.

B. S. También, es muy difícil manejar un tono sórdido, Jorge Ballina nos propuso, desde la escenografía, un espacio muy sugestivo, muy sobrio, que se vuelve sórdido en algunos momentos y creo que apoya mucho toda esta puesta en escena.

S. P. G. Muy versátil la escenografía de Ballina.

B. S. También, como siempre lo es Jorge Ballina con muchos inventos escenográficos muy prácticos.

S. P. G. Es muy lúdico, muy creativo, muy incluyente, creo que esa es la esencia del teatro y lo hace a uno viajar por todos lados

B. S. La obra habla de la mentira y el teatro es la más bella mentira del mundo, entonces estamos en el teatro dentro del teatro, la mentira dentro de la mentira para llegar a la verdad, que es lo que nos interesa.



S. P. G. La obra va dando pistas falsas, en algún momento se piensa que habrá final feliz, en términos románticos entro algunos de los personajes…

B. S. …¿para qué?, que hubiera un final feliz sería destrozar completamente la obra, y es lo que el autor te pone en el programa de mano, que pensó en varios finales felices, pero moralmente no podía terminar con un final feliz en esta obra. Y tiene un final muy extraño, muy sorpresivo, de hecho el de esta obra.

S. P. G. La obra no es nada complaciente y nada predecible.

B. S. Pues que chiste, si sabes que es lo que va a pasar desde un principio. Es un género, es la tragedia, que sabes que algo va a pasar pero no sabes qué y buscas detenerlo pero sabes que algo va a pasar de todos modos y eso es parte de la tragedia. Esta obra, en parte es una tragedia pero también es una excelente comedia, entonces abarca muchos tonos distintos, muchos lenguajes, géneros, que ya están muy mezclados en la dramaturgia contemporánea, ya los autores se sirven de muchos lenguajes para eso.

S. P. G. Hay una frase en la obra que es contundente: “Prestar el oído al sufrimiento amoroso”…

B. S. …se puede todo, algo, algún día. De eso se trata, buscar tocarse, buscar escucharse, y cuando uno está en esa situación es que entonces hemos vivido, efectivamente pasaron cosas muy extrañas que uno nunca haría, entonces el estar en esta situación ¿a qué te va a llevar?, y creo que todos pueden reconocerse con algunos comportamientos que hemos tenido, y es una reflexión finalmente sobre la tolerancia, como todas las obras de Michel Marc, sobre la violencia, sobre el amor, porque todas las obras de Bouchard hablan de amor, si no hubiera amor no hubiera obra en este caso.



S. P. G. Por supuesto que tu puesta en escena es totalmente original para México, ¿de donde surgen todas estas imágenes?.

B. S. Claro, hubo una puesta en Montreal, que ni quise verla. Las imágenes surgen del trabajo del texto, de pasar las escenas, de trabajar con los actores, luego llega un escenógrafo que te escucha, de los actores que ven como estás trabajando. Yo estaba aquí con una mesita y tres sillas y a partir de ahí Jorge inventó todo esto, para volverlo cuarto, para volverlo todas las imágenes que vemos y aparte cuando llegó Jorge para mí fue jugar con el juguetito que me proponía el escenógrafo y armar los distintos espacios a partir de esta propuesta tan sugestiva. Pero no, es dejar que las cosas caigan, que sucedan, no forzarlas, no sobreactuarlas.

Las actuaciones están medio planas en esta obra, medio crudas, porque un poquito más interpretadas yo creo que caeríamos en lo inverosímil y en el pastelazo absoluto, o en la comedia demasiado pirada pero no habría emoción y el chiste es quedarse entre uno y otro, que te rías y después digas ¿pero de que me estoy riendo?. Patético.



S. P. G. La puesta en escena, a diferencia de lo que plantea el texto, tiene mucha verdad.

B. S. De eso se trata, de la delgada línea entre la verdad y la mentira, tanto en la puesta en escena como en el texto mismo.

S. P. G. Como conformas tu elenco, hay gente de gran trayectoria, como Verónica Langer, jóvenes experimentados como Alaciel Molas y Leonardo Ortizgris y el gran descubrimiento que es Pedro de Tavira Egurrola, cuyo talento era inevitable con sendos apellidos.

B. S. El año pasado hice en el CUT Idiotas contemplando la nieve, ahí fue donde conocí a Pedro de Tavira Egurrola, que se estaba titulando de la escuela de teatro de la UNAM. Estaba ya pensando montar esta obra, haciendo mi casting, y de trabajar con él en el CUT el año pasado, decidí darle el personaje protagónico este año en Tom en la granja.

Con Leonardo he trabajado muchas veces y tenía muchas ganas de seguir trabajando con él. Alaciel, ya había trabajado con ella en Odio a los putos mexicanos y también es una actriz que me gusta muchísimo y tenía ganas de darle ese personaje, le fascinó la obra desde que la leyó y Verónica Langer se impuso dentro de las muy buenas actrices mexicanas, creo que está interpretando maravillosamente el personaje y es la primera vez que trabajamos juntos.



S. P. G. Estrenaste la obra en la UNAM y afortunadamente se mueve al sistema de teatros del Gobierno del D. F.

B. S. Estar cobijados por la UNAM es un placer porque la producción se dio muy fácilmente y me da mucho gusto que se hayan unido el Sistema de Teatros del D. F., la UNAM con la Compañía Los Endebles para llevar a cabo este proyecto que ahora continúa su temporada en el Teatro Sergio Magaña.



El teatro es de todos. ¡Asista!

Tom en la granja se presenta en el Teatro Sergio Magaña, Sor Juan Inés de la Cruz 114, Santa María la Ribera, del 3 al 26 de agosto, con funciones los viernes a las 20:00 horas, los sábados a las 19:00 horas y los domingos a las 18:00 horas. El costo del boleto es de $117.00 entrada general y el 50% de descuento a estudiantes, maestros, militares y personas con credencial del INAPAM.






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