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jueves, 14 de marzo de 2013

GABRIEL MARIÑO estrena Un mundo secreto.


“La ópera prima es como una declaración de independencia”
Salvador Perches Galván.

Un mundo secreto, ópera prima de Gabriel Mariño explora la juventud mexicana a través de María, una joven que emprende un viaje de la Ciudad de México al sur de la península de Baja California en el que se irá descubriendo, al tiempo que se reencuentra con el amor, la compasión y el compañerismo.

El viaje de Un mundo secreto comenzó el 15 de febrero de 2012 cuando se presentó en el Festival Internacional de Cine de Berlín (Berlinale). Su recorrido continuó por encuentros como el de Cartagena de Indias, en Colombia, y en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara donde obtuvo el premio Mezcal y Cinecolor. A un año, la película de Gabriel Mariño, egresado del CCC, tiene su estreno a nivel nacional el 15 de marzo. Platicamos con el realizador  y esta es la conversación

¿Cómo defines tu película?
Buena pregunta. Yo la definiría como una película hecha con el corazón, con mucho rigor, pensando en serle fiel a la idea, a esa idea primigenia que uno tiene. Yo le llamaría un idilio de amor con mucha fidelidad, algo así.

Tu gestaste todo, desde la idea primigenia y ahora la estás dando a luz. En este largo proceso que implica hacer cine ¿qué tan fiel has sido entre la idea primigenia y lo que ahora vemos en pantalla?
Honestamente puedo decir que si es muy cercano, muy fiel. Uno como realizador, como cineasta, persona creativa, de pronto un día le nace una idea y uno no sabe de dónde viene o por que llegó y si uno tiene suerte esa idea viene con mucha energía, como una gran explosión de felicidad, entonces estas condenado a hacerla, estas condenado a realizar esa idea, a invertir varios años de tu vida a concretar esa idea, dándole forma, dándole vida, es en ese camino donde uno se fascina, se pierde, se encuentra, pero es muy bonito ese camino de realizar esa idea y es un compromiso. Yo pienso que el reto es, tal cual, serle fiel a esa idea a esa primera imagen, ese primer sentimiento que te nació, tratar de no cambiarla demasiado, tratar siempre de que este ahí esa semilla que germino en ti y que a la postre será una película.


No puede ser un gran reto que uno se aferre a una idea y que te niegues a ver que, probablemente puedes mejorar “al chamaco”, puedes empeorarlo también, ¿has sentido este impulso de decir, “no va por allí, lo tengo que cambiar porque si me sigo por ahí puede quedar un Frankenstein”, o decir, “no, yo me tengo que mantener fiel a esto”?
Es una pregunta muy buena la que haces porque es como una especie de suerte de equilibrista sabes, porque estas caminando en una línea muy delgada pero tienes que tener balance, no puedes ir como los caballos viendo solo de frente  porque tienes que mirar a tu alrededor y tienes que estar abierto a las opiniones, a los accidentes afortunados que se den durante el rodaje, por ejemplo, pero también tienes que saber muy bien qué es lo que quieres, cuál es tu camino y cuál es tu final porque si no, te pierdes, entonces si hay que estar asomándose al vacío y después regresar, y volverte a asomar y después regresar, es un balance que solamente te lo puede decir tu interior.
¿Podríamos decir que Un mundo secreto es una road movie?
Yo pienso que en algún punto había que definirla y claro, había varios géneros que se conjugaban en la película, uno era el road movie y un género acuñado por los estadounidenses que es el coming opera (sic), las películas que cuentan la historia de cómo un personaje joven crece, su juventud, su adultez, yo siempre he pensado que es una película sobre el viaje, pero es una película sobre un viaje interior, sobre el descubrimiento de la fe, sobre el autoconocimiento, claro, tiene un dispositivo para hacer el viaje pero yo pienso que es algo más que una road movie.
Es una película complicada, muy propositiva y aunque es muy intimista hay un gran despliegue de desplazamiento, altas temperaturas y un largo viaje, muchas complicaciones para abordarse en una ópera prima.
No fue fácil pienso que el cine es muy difícil de hacerse, yo pienso que muchas de las cosas que aprendí son muy valiosas, sobre todo aprendí que hay que trabajar, trabajar y trabajar todos los días trabajar y trabajar, revisar y volver a escribir y reescribir y ver películas y revisar foto fija, hacer ejercicios con los actores, eso es lo único que a mí en este momento me da seguridad y me orientaba para ir saliendo del laberinto, como resolver secuencias, etcétera. 


El proyecto es arriesgado, pero por otro lado yo pienso que la ópera prima es como una declaración de independencia, es como ir con tu banderita a escalar una montaña, plantas tu bandera y dices “yo soy esto y esto es lo que pienso del cine”. Iré cambiando, así somos todos pero en este momento en mi primera película hice esto y tiene que haber seguridad. Siempre uno quiere ir al cine y ver la obra de alguien que tuvo control, que tuvo seguridad, que sabía lo que quería, te puedes equivocar pero esas son decisiones que uno tiene que tomar.
Acabas de mencionar “foto fija”, la película está realizada a base de tomas fijas ¿por qué decidirte por esta narrativa  cinematográfica?
Yo quiero pensar que soy un ávido cinéfilo, gente que disfruta mucho de ver cine y a mí me emociona mucho el cine en donde se le da al tiempo esta condición primordial, o sea entiendo que el cine es un arte, la única arte que puede imprimir el tiempo de manera fractual, hay sonidos, hay imagen, hay textura y ese pedazo de tiempo está ahí, es único, irrepetible y está impreso en celuloide o en datos, lo que tú quieres. Entonces cuando yo veo eso en el cine, cuando siento ese paso del tiempo real me emociono y actualmente me emociona ver a los actores realmente viviendo en ese instante único e irrepetible y no teniendo un plano y después un contrapalano que quizás fue en la mañana de ese día o dos semanas después, que está muy bien, así se hace el cine y a mí me sigue gustando, pero lo que realmente me emociona es cuando se toman este tipo de riesgos. Entonces era importante plantear la película en pocos tiros, sentir este ritmo real de cómo pasa el tiempo, porque, además es un poco el ritmo interior del personaje, que es un ritmo un poco lento, hasta podría decir que estancado. Vimos muchos fotógrafos, mucha pintura, frescos que en una imagen te cuentan una historia melancólica, triste, feliz, etcétera, pero muy intensa y en una imagen, entonces eso fue lo que tratamos de hacer.
¿Cómo eliges a Lucía para interpretar a María?
María está interpretada por Lucía Uribe, Lucía es un chica que conozco desde hace mas de 10 años, era muy jovencita, tendría 10 años, llegó a un rodaje donde yo estaba trabajando, la vi, la vi por cámara y recuerdo que pensé “esta chava fotografía increíble, tiene algo, tiene esa cosa que solo algunos afortunados tienen, que lo ves a cuadro y dices: está increíble”, tiene una gran intuición, seguimos siendo amigos y cuando yo empecé con este rollo de la película pensaba en ella constantemente y sabía que ella tenía que hacerlo. Entonces  dije: si lo vamos a hacer hagámoslo bien, prácticamente le escribí el guión a ella, un día se lo di y le dije: me gustaría que lo hicieras. Ella en ese momento no tenía mucha experiencia actoral, estaba en la preparatoria. Desarrollamos el proyecto, completamos el presupuesto, ella estaba estudiando Filosofía y Letras entonces, le dije: Lucía, la película es un hecho, trabajemos. Trabajamos mucho, fue un papel de esos que “es que el director le escribió”, y así fue y muy contento con el resultado y la verdad es que no había nadie más que lo pudiera hacer, solo ella.

¿Cambia en algo que la película se haya estrenado en Berlín?
Cambia en algo que la película se haya estrenado en Berlín. Mira, son sueños que se cumplen, son sueños que uno como persona tiene. “Mi sueño sería hacer una película y estrenarla en un festival como Berlín”. Así fue, hicimos una película y estrenamos en Berlín, entonces cumplimos un sueño. Cambia personalmente, cambia para mí como persona, fue algo que como creador se quedará ahí para siempre, supongo que para el resto del equipo que nos acompañó también. Ahora, la película no es mejor ni peor por haber estado en Berlín, es muy bonito que te reconozcan, muy bonito que te aplaudan, muy bonito escuchar las opiniones de gente tan lejana, que uno pensaría que es ajena. Nada, la película está ahí para que la gente la vea y se cierra el círculo que se abre cuando uno tiene una idea y se cierra cuando la gente se sienta y ve la película.
Si existe mucho riesgo en tu propuesta, estás muy acolchonadito con tus productores, entre ellos Ernesto Contreras, un joven pero muy sólido cineasta que no ha descuidado la producción.
Yo con Ernesto hice la gerencia de locación en Párpados azules, ahí lo conocí aunque ya conocía sus cortos, nos hicimos buenos amigos, después yo produje el documental de José Manuel Cravioto Los últimos héroes de la pelnínsula en el cual Ernesto era productor en línea, y empezamos a platicar, le dije “traigo este proyecto” me dijo que se lo diera a leer, lo leyó, le gusto y le dije “me gustaría que fueras productor creativo, que me ayudaras a desarrollar el guión, a planear el rodaje”, y si, fue un gran consejero, un gran amigo y la verdad es que a la hora de tomar decisiones, sobre todo cuando uno, fuera del set sobre todo, se enfrenta a decisiones fuertes como distribución, festivales, etcétera, el es una persona muy brillante, muy inteligente y lo ha vivido, entonces me ha servido mucho de soporte. 
Y Erika Ávila que también es bien entrona y se las sabe de todas, todas.
Erika es una guerrera incansable, fue increíble, yo pienso que la brújula de proyecto fue Tatiana Grullera que es la productora junto con Jesús Magaña. Tienes razón, si, digamos que el que debutaba era yo pero tenía ahí a mucha gente que me ayudaba.


¿Cómo te sientes, qué sientes al ver tu película en pantalla?
Me siento muy bien, me siento muy contento, siento que se cumplió, se cierra un círculo que, hasta que no se cierra ese círculo la obra está inacabada, no es completa y uno como creador tampoco. Eso pienso yo. Así que si, te sientas y dices: “yo escribí: Ciudad de México, amanece, secuencia 1, exterior”. Lo ves y es muy bonito, que te puedo decir.
Y ya dejas a tu creación al público y ahora es él quien decide.
Si, es muy complicado, tu tratas de que tu película sea lo mejor posible, la mejor película que pudiste hacer en ese momento pero hay un punto en que se imprime en la mente de los espectadores y en sus emociones en el mejor de los casos y tu no lo controlas y es una suerte de entre amargura y felicidad porque lo tienes que dejar ir, es lo saludable, nadie quiere a un adolecente de 40 años viviendo en su casa, ni a una película enlatada, entonces tiene que ser así. No puede ser la eterna promesa, tiene que ser una realidad, así que contento, muy contento y corre película.

Un mundo secreto
Largometraje.
México, 2012, 87 minutos.
Dirección: Gabriel Mariño.
Producción: Tatiana Grullera, Jesús Magaña, Érica Ávila, Jorge Aragón, Ernesto Contreras.
Guión: Gabriel Mariño.
Fotografía en color: Iván Hernández.
Edición: Pedro G. García, Gabriel Mariño.
Música: Andrés Sánchez.
Reparto: Lucía Uribe, Roberto Mares, Olivia Laguna.

La película, producida por el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) y Sobrevivientes Films, tiene su estreno en diversas salas comerciales y espacios alternativos del Distrito Federal, además de Morelos, Jalisco, Tijuana, Durango, Toluca, Querétaro, Nuevo León y Veracruz. Para conocer horarios y fechas pueden ingresar a la página en Facebook de Un mundo secreto:  HYPERLINK "http://www.facebook.com/pages/Un-Mundo-Secreto." www.facebook.com/pages/Un-Mundo-Secreto.

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