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sábado, 29 de junio de 2013

HARD CANDY, de Brian Nelson


¿Quién es la verdadera víctima?
Texto y fotos: Salvador Perches Galván.

Hard Candy (utiliza el nombre original en España y Argentina Dulce venganza en Venezuela y Niña mala en México) es una película del año 2005.

La película se centra en la tortura de un presunto depredador sexual por parte de una niña de catorce años de edad. La acción de la película ocurre casi enteramente dentro de la casa de Jeff.
Esta producción independiente fue dirigida por David Slade, escrita por Brian Nelson y protagonizada por Ellen Page y Patrick Wilson. Fue la primera película de Slade, quien previamente había trabajado principalmente en videos musicales.

Hayley Stark (Ellen Page) es una impúber de catorce años inteligente, bonita y encantadora que conoce a través de un chat de Internet a Jeff Kohlver (Patrick Wilson), un atractivo y moderno fotógrafo de moda de treinta y dos años. Mantienen una amistad a través de la red durante tres semanas y se encuentran un día en un café. Después del flirteo, Hayley decide ir con Jeff a su casa so pretexto de escuchar el concierto de un grupo llamado Goldfrapp. Sin embargo, ambos le están mintiendo al otro con respecto a sus verdaderas intenciones.


Cuando llegan a casa de Jeff, Hayley encuentra vodka y prepara unos cócteles. Mientras discuten sobre la profesión de Jeff, Hayley le propone posar como modelo para él, de forma similar a los retratos de las niñas que cuelgan en las paredes de su casa. Todo parece ir bien para Jeff hasta que su visión comienza a nublarse y se desvanece hasta perder el conocimiento.
La idea de Hard Candy surgió del productor David W. Higgins cuando vio un reportaje del programa 20/20, el cual mostraba cómo unas jóvenes japonesas atraían a hombres mayores prometiéndoles una grata conversación, pero terminaban asaltándolos junto a una pandilla de chicas una vez que el hombre se presentaba. Esto lo llevó a preguntarse "¿Qué tal si la persona que tú esperas que sea el depredador no es quien esperas que sea? ¿Qué tal si es la otra persona?". Posteriormente, contrató al escritor Brian Nelson para que profundizara la idea, en la que el guión muestra un submundo en donde se cuestionan valores y prejuicios, y en donde se juega constantemente con los conceptos de conciencia, moralidad y culpabilidad. 
Los primeros títulos tentativos del guion fueron Vendetta y Snip Snip. El productor quería un nombre que combinara “Azúcar y especias... Una mezcla de aspereza, inocencia y vulnerabilidad", por lo que decidió usar Hard Candy.



Hard Candy narra en formato de thriller psicológico una versión peculiar del cuento de Caperucita Roja, casi exclusivamente con dos personajes: Hayley Stark y Jeff Kohlver, quienes se conocen a través de Internet y mantienen una relación virtual, hasta que un día deciden verse en el mundo real en un café y “caperucita” decide ir con el “lobo feroz” a su casa. Cuando Jeff despierta se da cuenta de que está atado a una silla… Ahí comienza el “tour de force” interpretativo entre los dos actores. La teatralidad original de la versión cinematográfica de Hard candy la convierte en una obra teatral “de dos personajes”, que se suma a la lista de obras del mismo origen cinematográfico y características, como La huella (Joseph L. Mankiewicz, 1972), La muerte y la doncella (Roman Polanski, 1994) o Palabras encadenadas (Larua Mañá, 2003). 

Preludia el fondo de la obra, una llamada de atención frente a la pederastia. También se habla de las sombras asociadas a Internet, algo que se percibe en la pieza. La Caperucita del siglo XXI denuncia un grave problema para la infancia (la pederastia) que hay que atajar de raíz en cualquiera de sus formas. El lobo sabe que Internet se ha convertido en un buen refugio: no olvidemos proteger a los niños de esta madriguera. El tema de la pederastia, aunque muy en boga, pocas veces ha sido abordado en el teatro hasta ahora.


El guión cinematográfico, de Brian Nelson, fue adaptado para el teatro por Luis Mario Moncada, quien respetó la estructura del guión de Nelson, aprovechando un trazo ágil en el que los actores logran mantener el interés del público hasta el final.

Esta circunstancia es una tendencia actual de voltear los ojos hacia el cine desde el teatro. Antes era el teatro el que nutría de historias al cine, desde sus orígenes, pero hace 10 o 15 años la tendencia comenzó a revertirse. 

Anilú Pardo y Mario Mandujano dirigen esta puesta en escena que, entre otros, aborda temas como la inocencia y la venganza, a partir de Hayley, una niña de apariencia inocente que esconde una gran necesidad de justicia.

Hayley concibe un plan para poner una trampa a un fotógrafo pederasta quien navega por la red en busca de víctimas, personaje muy actual, que toca mucho de la realidad que se vive en el mundo contemporáneo. Hayley parece ser toda ternura y encanto; pero poco a poco va revelando sus oscuras intenciones para hacer justicia. ¿Quién es la verdadera víctima?.

El oscuro Jeff es alguien que tiene una obsesión y un rostro oculto en la red, además de utilizar su profesión como herramienta, características que representan un reto actoral. 



Dramáticamente, la obra tiene una estructura que remite a otros montajes en los que los roles se intercambian: La visita de la bestia, dirigida por Arturo Ripstein, con Rebecca Jones, Sylvia Pasque, Elena de Haro y Miguel Ángel Ferriz, que tuvo su respectiva versión cinematográfica interpretada, entre otros, por Farrha Fawcett. Ya en este siglo, hemos visto montajes como Perverso, de Gardner McKayen la que Andrea Torré y Mauricio Martínez fueron dirigidos por Jaime Matarredona, primera versión en español de este guion que fue escrito en los 80s en Nueva York. Pero, sobre todo, la hiperrealista puesta en escena de Richard Viqueira Ternura Suite de Edgar Chías, con las impactantes actuaciones de Beatriz Luna y Emmanuel Morales, que se representó en los sótanos de los teatros Benito Juárez y Julio Castillo, obras en las que el publico termina confundido entre quienes son las víctimas y quienes los victimarios. 

¿Hasta dónde la inocencia puede ser peligrosa?. La respuesta está en Hard Candy, obra muy actual que hace referencia a temas como abuso sexual, tomar la ley por propia mano, pederastia a través de nuevos códigos sociales de comunicación como redes sociales e internet. Elementos reforzados por la moderna escenografía de Jesús Hernández quien apuesta por un escenario enmarcado en tonos rojos y un gran ventanal tridimensional que al mismo tiempo puede ser el departamento de cualquier yuppie urbano o un cuarto de tortura.

El proyecto cuenta con una inversión de 2 millones de pesos y apoyo del Estímulo Fiscal al Teatro (Efiteatro) del contribuyente, Mandujano y Pardo montaron por vez primera una versión teatral del éxito cinematográfico Hard Candy, con base en el guión de Brian Nelson.



¿Puede la bondad transformarse en maldad dependiendo del punto de vista?. Acción, algo de violencia física, buenos, malos y peores, pero sobre todo un argumento sobresaliente y actuaciones brillantes de sus dos protagonistas: Tessa Ía y Arap Bethke quienes logran mover y conmover a los espectadores, y de eso se trata, de mover los instintos y los sentimientos del que mira al otro lado del escenario.

En “la red de redes” no todo es lo que parece. Hard Candt es una obra que presenta varios niveles dramáticos con un desarrollo inesperado donde la inocencia parece tornarse el verdadero depredador y que da varias vueltas de tuerca. El montaje muestra muchos de los nuevos códigos sociales, pues tan sólo durante los 90 minutos que dura la obra unos 25 millones de personas en el mundo que se conocen a través de internet, intercambiando información y datos personales. La verdad y las confesiones parecen ser el elemento que menos importa en medio de la oscuridad que rodea a ambos protagonistas de la obra.

Tessa Ía, recientemente reconocida en Cannes por su actuación en la cinta Después de Lucía, interpreta a Hayley y y Arap Bethke a Jeff. Brian Nelson, quien estuvo en el estreno de la obra, que concluye este fin de semana, comento no saber a lo que se iba a enfrentar, no conocía a los actores, no tenía idea de cómo había quedado la adaptación, pero le encantó, y afirmó que los actores son geniales.

El escritor estadunidense alabó el trabajo de Tessa, reconociendo su increíble naturalidad, “es una grande en el escenario” afirmó. Además comentó que la interpretación de Bethke es conmovedora.
Con un innovador escenario iluminado, que por momentos proyecta imágenes y un telón que se convierte en una pantalla donde observamos escenas previamente grabadas, los dos actores no necesitan más para representar el terror que puede ocasionar una obsesión y los crímenes hacia adolescentes que se planean desde la red.

Hard Candy trata temas que los jóvenes están viviendo, problemas de justicia y de que, algunas mujeres se ven obligadas a defenderse, porque ni las autoridades ni la sociedad hacen algo.
Después de mucho estudiar la opción de pasar la gran historia que se hizo en el cine, a una obra de teatro, Anilú Pardo decidió arriesgarse, sobre todo porque Brian Nelson aceptó que se hiciera la adaptación de su guión, eso le dio confianza.

El teatro es de todos. ¡Asista!

Absolutamente recomendable. 

Hard Candy de Brian Nelson, adaptada por Luis Mario Moncada,
Dirección: Anilú Pardo y Mario Mandujano.
Actuación: Tessa Ía y Arap Bethke
Teatro Helénico, del Centro Cultural Helénico: Avenida Revolución #1500, col. Guadalupe Inn,  Metro Barranca del Muerto, Metrobus Altavista.
Teléfono: 4155-0900
Viernes 19 y 21:15 horas. Sábados 18 y 20:30 horas. Domingos 18 horas.
Localidades: 400 y 350 pesos. 
Hasta el 30 de junio. 

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