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viernes, 15 de junio de 2012

MARACANAZO, de Ernesto Anaya


Nadie escapa a su destino.

Texto y fotos: Salvador Perches Galván.



Maracanazo inicia los festejos por los 50 años de la creación del Centro Universitario de Teatro (CUT), que desde su creación en 1962, ha sido un referente escénico a nivel nacional e internacional.




Esta puesta en escena gira en torno a lo que fue el Maracanazo en Brasil, cuando la selección de Futbol de Uruguay le gana a Brasil, en 1950.

Cansados y hartos de la Guerra del Peloponeso, los dioses griegos deciden abandonar la Hélade y probar suerte en Brasil. Ahí descubren una tierra rica e interminable, la cual tiene sus propios dioses. Aprovechando esa abundancia y vitalidad, el dios Dioniso decide utilizar el mundial de futbol de 1950, con sede en Brasil, para emplear sus poderes divinos y llevar a la final al país anfitrión y celebraron la victoria la dionisíaca más grande jamás vista hasta ese momento.



Sin embargo, Afrodita y Artemisa, indignadas por la violación que hace Dioniso del Kanun griego, se coluden para urdir el plan que arruinará las intenciones de que la selección brasileña se alce con la victoria final, y de esta manera estropear la dionisíaca esperada.

Víctima del destino y de las venganzas divinas, Moacir Barbosa, primer portero negro de la selección brasileña, sufrirá la denostación pública por haber permitido el gol por el que pierde Brasil y cargará hasta el último día de su vida el estigma de ser culpable de la tragedia deportiva más grande de la historia en un país que no perdona ese error, pero que no tiene problemas en recibir a varios prófugos nazis, criminales de guerra.

Puesta en escena por Mario Espinosa, titular del CUT y capaz de hacer un atractivo montaje aun del directorio amarillo, encomendó la dramaturgia a Ernesto Anaya y la música original a Gabriela Ortiz.



Platicamos en torno a este polémico montaje con su director y principal promotor, Mario Espinoza, y esta es la conversación.

S. P. G. Mario, con esta obra estas estrenando un neogénero…

M. E. No, no, no, es un hibrido, eso si y tiene contacto con el teatro brechtiano, es una especie de tragifarsa

S. P. G. …se anuncia como samba tragedia

M. E. Samba tragedia, no sabíamos cómo ponerle pero de alguna manera se tiene que entender que es algo que tiene música, aunque no es un musical, tampoco es una ópera.

S. P. G. ¿Podríamos  hablar de una auténtica propuesta del CUT a un musical diferente, es claro que no es el musical de Broadway.

M- E. No, no es, para nada,  lo que nos interesaba, es en la celebración de los 50 años de esta escuela, dejar en claro que esta escuela tiene como esencia, como espíritu fundamental el arriesgarse a proyectos novedosos con un texto nuevo, con una música nueva con un montaje diferente a los otros y que corremos y asumimos los riesgos que esto lleva. Hablar de deportes y de dioses griegos es algo que no es muy común y creo que se lleva bien. Se habla también aquí de un tema del que habla Hugo Hiriart en una de sus novelas, hablaba de la banalidad significativa, es decir, un gol al final del día es una banalidad, si se mete o no se mete un gol, hay cosas más importantes en la vida y el futbol es un juego pero el tipo de sociedad en la que vivimos hace que un gol se vuelva muy significativo, en el caso de la obra, despedaza la vida de esa persona. En el caso de aquel colombiano que no pudo evitar un gol de Estados Unidos en su marco le costó la vida, lo mataron, es decir, las cosas que de pronto parece que debían ser no tan importantes, que debían ser banales no lo son porque les cuesta.

Tiene un costo muy alto, un costo en vida humana, o en una vida ruinosa y miserable, durante muchos años, ese es un tema que trata la obra también y hablamos de Brasil también. Alguien me preguntaba ¿por qué Brasil?, ¿qué tenemos que ver nosotros con Brasil?  Bueno, en este caso Brasil somos nosotros, Brasil es el mundo, somos los mexicanos también, por eso la música no es brasileña, es mexicana y si hay un poco de samba, hay corrido, salsa y además desde una visión muy contemporánea de estos estilos.



S. P. G.  ¿Entonces podríamos pensar que una cancha de futbol o cualquier deporte puede ser una metáfora de la sociedad en la que vivimos?

M. E. Desde luego, yo pienso que Maracanazo habla de lo que nos sucede también como sociedad a nosotros, es decir, toda esta maquinaria, según esta obra demoledora, de este personaje principal que es Moacir Barbosa, se mueve por las ansias de venganza, aquí hay un tema, un tema también muy padre que tiene que ver con las leyes antiguas pero que siguen existiendo en nuestras sociedades, ocultas pero existen, que es lo que habla aquí, el canum que en realidad se habla de la ley antigua de los Balcanes. En el caso de los griegos donde se explica, por ejemplo, por qué hubo guerra en Troya, decían que una de las peores cosas que podía hacer alguien que requería de una venganza y ser pagada en sangre esa deuda era cuando el anfitrión era grosero con su invitado, o al revés, cuando el invitado era muy grosero con su anfitrión y se habla, según Kadaré, un gran escritor albanés que tiene un libro muy bonito que se llama Esquilo, habla de que esa ley, ese sistema legal de derecho griego y que todavía se puede reconocer en las poblaciones que viven en los Balcanes.

Hablaban que Paris en realidad no fue odiado por Menelao porque se robó a una mujer, que la mujer no le interesaba tanto, bola de machos que eran, sino que el invitado cometiera tal grosería con su anfitrión y que eso obligaba incluso a los demás a ir y acompañarlo porque era un mal de sangre que no podía ser pasado por alto, aunque no se hubiera derramado la sangre, pero era tal la ofensa que se tomaba como una ofensa de sangre. Y en esta obra también se juega con esto del canum, es decir, con las reglas, las reglas aceptadas por una sociedad y aquí la otra protagonista de la obra que es la diosa Artemisa.



Bueno aquí hay que hablar primero de la premisa, la premisa es que los dioses griegos son expulsados de Europa por las guerras y van a Brasil y en Brasil la mayor parte de los dioses quiere reproducir lo que tenían en Grecia, como cualquier colonizador. Pero hay uno de los dioses, una diosa, que es Artemisa, la diosa virgen, cazadora, que quiere hacer otra vida, entonces según esta obra esta diosa decide, uno: no ser virgen más; dos: enamorarse y hacer otra vida y todos los demás miembros de su divinidad tratan de convencerla de que tiene que seguir los viejos cánones, las viejas reglas, las viejas normas y ella dice: no yo quiero hacer mi propia vida. Pero muere Orión y luego hay una ofensa contra la memoria de Orión, entonces ella se ve obligada a seguir el canon y tomar venganza de esa ofensa.

Hay una película que todos conocemos muy bien en El padrino el viejo capo tiene que heredar su poder y al que le gustaría heredar su poder es al que no quiere el poder, el que quiere ser un buen ciudadano estadounidense, el que no quiere meterse en malos negocios, sin embargo, como los demás no son buenos para el negocio él es el que tiene que ser y se vuelve un capo tan feroz como el que él nunca quiso haber sido, que es este señor, Al Pacino, entonces Al Pacino termina siendo lo que no quiere ser, de la misma manera esta diosa Artemisa que quiere hacer una nueva vida en Brasil tiene que cumplir con el canon, no se escapa a la presión social, ella quiere hacer su propia vida, no puede, es obligada a tomar revancha y esta revancha consiste en sacrificar. Los dioses ni cuenta se dan de que sacrificaron a un hombre, ellos simplemente toman venganza unos de otros, el que se amuela es un pobre mortal.

S. P. G. Al final es la premisa de la tragedia clásica: Nadie escapa a su destino.

M. E. Ni Barbosa ni la sed de venganza, y nosotros vivimos en una época de venganzas, de venganzas en la política, de venganzas en el crimen organizado, de venganzas. A la gente no le importa ya el costo de la venganza aunque empeore y alimente esta vorágine de violencia en la sociedad pero nadie quiere perder la oportunidad de vengarse.



S. P. G. ¿Por qué eligieron a Ernesto Anaya para la creación de este texto?

M. E. Yo ya había escuchado y había visto una de sus obras y me parece que es un escritor muy brillante, muy divertido, Las meninas, a mi la obra me parece fantástica…

S. P. G. …hay que distinguir el rigor de la investigación…

M. E. …además hay que distinguir también entre texto y puesta, no es lo mismo.

S. P. G. Esto es muy interesante, se decía mucho que para Julio Castillo, otro ilustre miembro del teatro universitario, el texto era el pretexto.

M. E, Lo que pasa es que hay muchas lecturas, el texto no es hasta que está en escena, no es teatro, antes es casi literatura, entonces, por ejemplo, yo haría Las meninas de otra manera y a mí los texto de él me parecen muy divertidos, pero que pueden prestarse a interpretaciones muy distintas.

Aquí el experimento era hacerlo con un grupo de estudiantes, los estudiantes no tienen las edades de muchos personajes, Barbosa tiene 70 y tantos años, nunca se va a ver de 70 y tantos un chico de 23 entonces por ese lado desde un principio descartamos el realismo, no van a tener la edad que tienen los personajes.


S. P. G. Este proyecto surge de la suma de voluntades, se estrena en el marco del Festival de México pero también está involucrada la Dirección de Teatro UNAM, en un festejo de los 50 años del CUT.

M. E. Es una forma de reconocer, por un lado la importancia de la escuela en el teatro mexicano, en la historia del teatro, por otro lado reconocer la calidad de los trabajos de la escuela, no hay una garantía cuando haces una obra pero normalmente nos salen de buen nivel y la otra cuestión es que estamos haciendo proyectos donde la Dirección de Teatro y el Centro Universitario de Teatro vamos juntos. En épocas como estas es bueno que sumemos fuerzas en proyectos comunes.

Salvador. El CUT siempre ha sido un excelente proveedor de la mejor materia prima actoral para el medio del espectáculo en México.

M. E. Si, pero al final la gente termina trabajando, no está mostrando la camiseta de donde salió, sino trabaja con otros artistas, entonces hay de todo. Pero si nos parece importante que en estos 50 años digamos que somos una escuela pero una escuela que está muy vinculada con el trabajo profesional de teatro en México.


S. P. G. Mario, ¿le debe algo el teatro que se hace en México al CUT?

M. E. Yo creo, no sé si ponerlo en esos términos, pero si estoy seguro que el CUT incidió de una manera muy, muy importante en todas las escuelas de teatro del país, incide todavía, no, todo el modelo educativo del maestro Mendoza es el que todavía está en todo el país y por eso tenemos una responsabilidad porque tenemos que mantener nuestro discurso, nuestro quehacer al nivel de la época en que estamos, es decir, el CUT tiene que seguir transformándose para ocupar ese mismo puesto en el teatro mexicano.

…si, yo creo que si, pero me cuesta trabajo ponerlo en términos de deuda, más bien me gusta mas ponerlo en términos de bueno, que papel hemos jugado y que papel queremos seguir jugando, el CUT tiene que seguir siendo un lugar de transformación y de educación también, ayudamos a la formación de la gente, nada más, no es como la cerámica la gente se hace sola, nosotros colaboramos en eso. Y la otra parte es que aspiramos a cumplir esa idea de laboratorio donde se preparan las nuevas generaciones para el nuevo teatro.


Maracanazo es un atractivo pero largo y confuso montaje, que, eso si, permite el total lucimiento del talento que interviene en su creación, pero, sobre todo de los brillantes egresados y que finalmente, es el motivo de la obra coproducida entre La Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM, a través del Centro Universitario de Teatro en el marco de su 50 Aniversario, la Dirección de Teatro y el 28° Festival de México Maracanazo constituye el examen de la generación 2008-2012 del CUT, integrada por:

Reparto por orden de aparición:

Fabiola Mata: Miusha, Dodónidas, Gemelo 1, Pegea

Patricia Yáñez: Afrodita, Gemelo B

Alberto Santiago: Sileno

Irakere Lima: Cloto, Gemelo X, Músico 2, Mesero

Gabriela Leguizamo: Laquesis, Gemelo 2, Clotilde

Luis Arturo García: Atropos, Mengele, Músico 3, Obdulio

José Pescina: Yemanyá, Parreira

Zabdi Blanco: Leneo, Mike, Compañero

José Luis Pérez: Astreo, Chofer, Camarógrafo, Solé

Alejandro Toledo: Marón, Gemelo A, Músico 1, Zagalo, Arbitro

Isabel Toledo: Creneas, Limnátides

Verónica Bravo: Nisíades, Gemelo Z, Mélides

David Bernal: Dioniso

José Antonio Becerril Hernández: Orión, Barbosa

Pamela Almanza: Artemisa

La puesta en escena cuenta con interpretación musical en vivo a cargo del INNER PULSE ENSAMBLE: Luis Mora: Clarinete; Alejandro Martínez: Contrabajo; Ernesto Aboites (invitado): Piano; Francisco Rasgado: Percusión; Juan Gabriel Hernández: Percusión y Dirección Musical



El teatro es de todos. ¡Asista!


Muy interesante, absolutamente recomendable

Maracanazo, de Ernesto Anaya

Dirección: Mario Espinosa

Teatro Juan Ruiz de Alarcón del Centro Cultural Universitario (Insurgentes Sur 3000). Metrobus Centro Cultural Universitario

Funciones: jueves, viernes y sábados/19 horas, domingos 18 horas.

Localidades: jueves, viernes y sábados/19:00 hrs., y domingos/18:00 hrs.

Hasta el 1 de julio.




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