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viernes, 21 de junio de 2013

CITIZEN DEL RIO, de Darío T. Pie


Símbolo nacional en México, símbolo de lo mexicano en el extranjero.
Texto y fotos: Salvador Perches Galván.

El 11 de Abril de 1983 en New Port Beach, California, en la habitación de su elegante condominio con vista al mar, momentos antes de morir, la célebre diva del cine Dolores del Río hace un recorrido por su memoria: su madre, de la cual recibe todo el apoyo para iniciar su carrera en Hollywood, sus matrimonios, amores, amigos y grandes glorias estadounidense; la fuerza para enfrentar el veto y el acoso político antes de su regreso a México en 1942; la mancuerna artística con Emilio “Indio” Fernández; y sobre todo, su relación con el que fuera el amor de su vida, Orson Welles, con quien “procrea” El Ciudadano Kane. Es la trama de Citizen del Río, cuya perspectiva no deja de ser una especulación de su autor, Darío T. Pie sobre la relación amorosa entre la actriz mexicana Dolores del Río y Orson Welles, y de cómo ella intervino para la concepción de la película Ciudadano Kane, el carácter especulatorio de la obra no resta la ardua investigación biográfica.




Dolores del Río nació en Durango el 3 de agosto de 1904 y, como ya se mencionó falleció en Estados Unidos el 11 de abril de 1983. Estrella de Hollywood durante las décadas del 20 y del 30, y una de las figuras femeninas más importantes de la Época de Oro del Cine Mexicano. Del Río fue considerada una de las mujeres más bellas de su época, figura mítica del espectáculo en Latinoamérica y representación por excelencia del rostro femenino de México en el mundo entero.
Durante las décadas de 1920 y 1930 en Hollywood, Dolores llegó a ser considerada una de las mujeres más bellas de su tiempo, una especie de versión femenina de Rodolfo Valentino. Fue una de las pocas superestrellas de la época muda en adaptarse al cine sonoro en Hollywood. Dolores encabezó algunas de las más celebradas cintas de la Época de Oro del Cine Mexicano, siendo la principal musa del director Emilio Fernández. Fue la primera figura femenina mexicana del espectáculo en ser reconocida a nivel internacional.



A los 15 años, conoce a quien sería su primer esposo Jaime Martínez del Río (prominente y culto caballero de sociedad, miembro de una de las familias más ricas del país) con quien contrae nupcias en 1921. Dolores toma de la familia Martínez del Río su nombre artístico Dolores del Río.
En el Municipio de Nazas, Durango es descubierta por Edwin Carewe (famoso productor de películas) en una tardeada organizada por Adolfo Best Maugard en la casa de Salvador Novo. Carewe invita al matrimonio Martínez del Río a viajar a Hollywood. 

Rompiendo con todos los cánones de la sociedad mexicana de aquel entonces, contraviniendo la oposición de la familia Martínez del Río y contando sólo con el apoyo de la madre de Dolores, la pareja emprendió el viaje a Estados Unidos. Bajo la tutela de Carewe, Dolores aprendió inglés y actuación, mientras Jaime incursionaba como guionista sin resultado alguno. En 1925 Dolores consigue su primer papel en el filme Joanna

Del Río surgió en Hollywood en un período dominado por estrellas femeninas rubias. Las pocas estrellas "morenas" eran en ese entonces Theda Bara y Pola Negri, que eran exotizadas en las películas y en la publicidad como "vampiresas". Mientras que la era del cine mudo permitió a Del Río maximizar la ambigüedad racial de su aire oscuro y tez blanca, fue elegida para personajes étnicos cuyas características tenían a menudo connotaciones sexuales.

En 1928 filma Ramona, para la cual grabaría un tema musical con la RCA Víctor, que le reportó ganancias a la actriz para el resto de su vida. Cuando concluyó la filmación de Ramona, Hollywood entró en pánico por la inminente llegada del Cine Sonoro. 



El matrimonio Del Río sufrió el éxito de Dolores. Una fuente anónima reflexionó: "En la Ciudad de México había sido la esposa de Jaime Del Río. En Hollywood Jaime se convirtió en esposo de Dolores del Río. A esto se añadió un aborto involuntario, y que posteriormente, los médicos aconsejaron a Del Río no tener hijos. Después de una breve separación, Dolores presentó una demanda de divorcio. Seis meses después, recibió la noticia de que Jaime había muerto en Alemania.
En 1930 Dolores conoce en una reunión, en el Castillo Hearst organizada por William Randolph Hearst y su amante, la actriz Marion Davies, al magnate de Hollywood  Cedric Gibbons, Director Artístico de la Metro-Goldwyn-Mayer. Contrae nupcias con él poco después y es quien contribuye a la consolidación de Dolores como estrella en Hollywood. Dolores daría el paso de estrella exótica, allende la frontera, a una de las grandes princesas de Hollywood. 

En 1936 Dolores fue considerada "la segunda mujer más bella de Hollywood", sólo superada por Greta Garbo. Pero la carrera de Dolores en Hollywood comenzó a experimentar un declive. Cedric Gibbons, hombre clave en la Metro, no pudo hacer nada por su esposa en unos estudios donde las principales estrellas eran la Garbo, la Crawford, Norma Shearer y Jean Harlow. Los "hombres fuertes" de la compañía, hablaban maravillas de su belleza, pero no les interesaba su carrera, en unos estudios donde las políticas impedían el lucimiento de estrellas latinas.



Hacia 1942 Dolores del Río se divorcia de Cedric Gibbons. Posteriormente se vincularía sentimentalmente con el actor y director Orson Welles; por Welles, Dolores abandona su carrera como actriz, apareciendo solo de manera esporádica. Acerca de su primer encuentro con Welles, Dolores le contó a su prima, la actriz Andrea Palma lo siguiente: "Su personalidad era impresionante. Su atractivo varonil no podía ser ignorado por ninguna mujer. Todo en él irradiaba vitalidad y su seguridad, me parecía deslumbrante. Tanto llamó mi atención, que me sorprendí a mí misma diciendo mentalmente: Si este hombre me pide que me vaya con él esta noche... me voy " Ella estuvo a su lado durante la filmación y polémica de su obra maestra: El ciudadano Kane. Welles tenía pensado dirigirla en su debut en el cine mexicano con la cinta Santa, pero el proyecto se canceló (finalmente se filmó en México, en 1943 dirigida por Norman Foster y con Esther Fernández en el papel principal). Con Welles acepta participar en Journey into Fear, sin embargo, su papel es recortado por los problemas generados por Welles en las productoras tras el escándalo de El ciudadano Kane.

Nelson Rockefeller, Coordinador de Asuntos Panamericanos, envía a Welles a Sudamérica, como Embajador de la Buena Voluntad para contrarrestar la propagación del comunismo. Pero Welles enloqueció con el carnaval de Río de Janeiro, volviéndose totalmente promiscuo. Dolores decidió entonces terminar la relación, a través de un telegrama que él nunca contestó. 

Ella decidió también terminar con Hollywood: "Divorciada de nuevo, una película donde yo casi no aparecía, y otra donde si me mostraban el camino del arte. Quería seguir el camino del arte. Dejar de ser estrella para convertirme en actriz, y eso solo lo podría lograr en México. Quise regresar a México, un país que era mío y que yo no conocía. Sentí la necesidad de regresar a mi país..." 
En su ámbito marcado por las nacionalidades, es la mexicana en Hollywood. Desde los años treinta, Dolores del Río, fue solicitada en varias ocasiones por directores de cine mexicanos, pero las circunstancias económicas no eran favorables para la entrada de Del Río en la industria mexicana. 

Dolores regresó a México en 1942, desilusionada del "American Star System", que la relegaba poco a poco a papeles secundarios; a su llegada Emilio Fernández le ofrece el papel protagónico del filme Flor Silvestre, actuando al lado de Pedro Armendáriz. Posteriormente filmará la que es considerada como una de las obras maestras de Emilio Fernández: María Candelaria, filme que también contribuye a acrecentar el culto a Dolores como máxima diva del cine mexicano. Dolores se vuelve símbolo nacional en México, luego de ser, por años, símbolo de lo mexicano en el extranjero.

Durante la decadencia de la época dorada, su trabajo fílmico es cada vez más escaso sin que este hecho niegue la calidad de sus interpretaciones. La última película protagonizada por Dolores es Los hijos de Sánchez, en la que trabajó con Anthony Quinn y Katy Jurado entre otros.

Su siguiente proyecto fue teatral: La dama de las camelias, para Dolores hacer esta obra resultaba muy importante, pues era crucial en la carrera de cualquier actriz. Sarah Bernhardt la había hecho siendo ya muy mayor; en tanto que Greta Garbo la hizo en el esplendor de su juventud. En 1969, Dolores pudo realizar la obra causando conmoción.

Dolores trataba de promover al Cine Mexicano en los festivales de Cine, "por el bien del país". Para ella era importante que Virna Lisi conociera a Silvia Pinal, Gina Lollobrigida a Fanny Cano o James Mason a Fernando Soler y que también se conocieran los productores mexicanos y extranjeros. Ella pensaba que la salvación del Cine Mexicano era la co-producción. Dolores también fue una de las fundadoras del Festival Internacional Cervantino de Guanajuato, y fue parte de la mesa directiva de la Sociedad Protectora del Tesoro Artístico de México.

Al inicio de la década de los 1970's, nació uno de los grupos más trascendentes en la historia de la Asociación Nacional de Actores (ANDA): el "Rosa Mexicano", que encabezado y respaldado por Dolores del Río, tiene como propósito proteger a la niñez y a la mujer artista, uno de sus mayores logros fue la creación de la "Estancia Infantil Dolores del Rìo".

En 1983 comenzó a padecer problemas de salud derivados de complicaciones hepáticas; es trasladada a la ciudad de Newport Beach, California, donde muere a la edad de 77 años. Un día después de que sus cenizas llegaron a México, fueron trasladadas a la Estancia Infantil, donde se le rindió un homenaje. Sus restos fueron trasladados, en el 2006, a la Rotonda de las Personas Ilustres, como reconocimiento por su contribución cultural a México.

Darío T. Pié presenta este montaje escrito, dirigido y actuada por él mismo. Interpreta al catalizador de esta historia que arranca en el instante en que comienza a morir la leyenda del cine mexicano y estadounidense, interpretada por Jessica Gocha.

Esta mancuerna, en un diálogo sin sobresaltos, casi como el encuentro de dos viejos amigos, va presentando episodios de la vida de la diva, desde su incansable labor social e impulso a la cultura hasta su relación amorosa con un personaje imprescindible de la cinematografía mundial y, por supuesto, su obra maestra: Orson Welles y El ciudadano Kane.

Lo curioso del caso es que a Dolores nunca se le da crédito por inspirar tanto en Orson Welles, un hombre que construía su leyenda en Hollywood, pero que por su temple de acero, al tiempo abandonaría a del Río.

Fue una anécdota contada por un familiar de Dolores del Río lo que desató el entusiasmo de Darío T. Pie para crear esta obra, quien quería hacer algo sobre Dolores del Río pero no personificarla, quería un cuento o una pequeña novela. Lo pensó como un monólogo, después lo convirtió en un diálogo y así surgió Citizen del Río.

Recapitulando un tanto en torno a la creación de la célebre película:

Se da en la trayectoria profesional de Orson Welles una curiosa paradoja que sitúa el inicio de su calificación como enfant terrible hollywoodiense en un golpe de suerte que nadie pudo ni podría volver a disfrutar en tan famoso imperio. Welles fue el novato más afortunado hasta el momento en la fábrica de sueños. A la edad de veinticinco años, en la que estrenó su afamado Ciudadano Kane, era ya una figura reconocidísima en el teatro y en la radio, en los cuales había obtenido sonados triunfos y también sonados escándalos. Welles remató su precoz trayectoria profesional con la irrupción en el cine, medio que le permitiría demostrar que su genio no se acababa en el escenario o delante de un micrófono, sino que podía extenderse hasta la perfección utilizando como herramienta un lenguaje lleno de nuevas posibilidades aún por descubrir.

El ciudadano es una película estadounidense de 1941 dirigida, escrita, producida y protagonizada por Orson Welles. Está considerada como una de las obras maestras de la historia del cine.

Tras el éxito de Welles en el teatro con la compañía Mercury Theatre y la fama que alcanzó después de su controvertida emisión de La guerra de los mundos en 1938, hizo que Hollywood se interesase en él. El estudio RKO Pictures, le ofreció un inusual contrato. Welles firmó el 21 de julio de 1939 para producir, dirigir, escribir y actuar en dos largometrajes. El estudio tenía que aprobar la historia y el presupuesto si este excedía los 500 mil dólares. Welles tenía permiso para desarrollar la historia sin interferencias, contratar a sus propios actores y equipo de rodaje y tenía el privilegio del corte final, algo inaudito para un director novel. El joven Welles había pasado los primeros cinco meses de su contrato con RKO Pictures intentando sacar adelante sin éxito varios proyectos. En un principio, Welles trató de adaptar El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad, también consideró adaptar la novela de Cecil Day-Lewis The Smiler With The Knife, pero comprendió que para desafiarse a sí mismo en un nuevo medio tenía que escribir una historia original. 

Citizen Kane, ópera prima de Welles, ganó un Óscar al mejor guion original para Herman J. Mankiewicz y el propio Welles. Ese sería el único Óscar conseguido por Welles en toda su carrera, a excepción del honorífico de 1970. 



La historia examina la vida y el legado de Charles Foster Kane, personaje interpretado por Welles y basado en el magnate de la prensa William Randolph Hearst. Durante su estreno, Hearst prohibió mencionar la película en sus periódicos. La carrera de Kane en la industria editorial nace del idealismo y del servicio social, pero evoluciona gradualmente en una implacable búsqueda de poder. Narrada principalmente a través de flashbacks, la historia se cuenta a través de la investigación de un periodista, Jerry Thompson, que quiere conocer el significado de la última palabra que dijo el magnate antes de morir: Rosebud.

El periodista investiga sobre la vida privada de Kane con el objetivo de descubrir el significado de su última palabra al morir. El periodista entrevista a amigos y compañeros del magnate. Es así como se va desarrollando la historia a través de los recuerdos de los entrevistados. Thompson admite que es incapaz de resolver el misterio y concluye que Rosebud será siempre un enigma. Especula diciendo: «El señor Kane fue un hombre que tuvo todo cuanto quiso, y que lo perdió. Tal vez Rosebud fue algo que no pudo conseguir o algo que perdió».

Uno de los debates más persistentes sobre Citizen Kane ha sido la verdadera autoría del guion, que los créditos atribuyen tanto a Herman J. Mankiewicz como a Orson Welles, y en Citizendel Río, se especula que Dolores tuvo mucho que ver, al fungir como “espía”, en la vida del magnate William Randolph Hearst y su amante, la actriz Marion Davies, al hacer amistad con esta última. 
Welles nunca confirmó quién fue la fuente de inspiración principal para el personaje de Charles Foster Kane. Se cree que es fruto de la síntesis de diferentes personalidades. Los críticos ven la película como una parodia hostil y obstinada de Hearst. 

Welles mantuvo el estudio cerrado, limitó el acceso al material filmado y controló la publicidad de Citizen Kane para asegurarse de que su inspiración en la vida de Hearst se mantuviese en secreto. El material publicitario indicaba que la fuente de inspiración de la película era Fausto. RKO esperaba estrenar la película a mediados de febrero de 1941. Las revistas nacionales habían anticipado varias fechas de estreno y hubo un pase previo para unos pocos elegidos el 3 de enero de 1941. La revista Friday publicó un artículo comparando a Kane con Hearst punto por punto. Al día siguiente, el titular de portada de Daily Variety era: «Hearst proscribe a RKO de los periódicos». A las dos semanas, la prohibición se reducía solo a Citizen Kane. En un principio, se suponía que Citizen Kane se iba a estrenar en el Radio City Music Hall de Nueva York, pero no pudo ser porque Louella Parsons, la pluma más temida del espectáculo de la época, y colaboradora de Hearst, le dijo a Nelson Rockefeller que si la película se proyectaba, la revista American Weekly, de William Randolph Hearst, publicaría un artículo negativo sobre su abuelo. Los periódicos de Hearst no publicitaron la película. 

La película tuvo una abrumadora mayoría de críticas positivas, aunque a algunos críticos no les gustó que Welles rompiera con las tradiciones de Hollywood. 

Citizen Del Río es una amable puesta en escena, amena y divertida, crea un espacio desde el cual podemos mirar hacia el pasado de una emblemática actriz y a través de ella mirar la propia historia de la industria cinematográfica.


El teatro es de todos. ¡Asista!

Recomendable. 

Citizen del Rio. De: Darío T. Pie.
Dirección: Darío T. Pie.
Actuación: Darío T. Pie, Jessica Gocha y Naum Carmona
Teatro Helénico, Av. Revolución 1500 Colonia Guadalupe Inn.
Última función jueves 27 de junio 20:30 horas.

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